Proceso de fabricación fórmulas infantiles

Las fábricas de Nestlé Nutrition cuentan con la más alta tecnología y procesos de controles de calidad y seguridad para todos sus productos. Existen 15 fábricas de fórmulas infantiles a nivel mundial encar-gadas de responder con rapidez a las necesidades y tendencias de los distintos mercados, creando productos de primera calidad.

Recepción y almacenamiento de materias primas:

El suero fresco es recibido en la fábrica una vez que son realizados todos los controles que garanticen que están dentro de los estándares de calidad exigidos, tales como temperatura, sólidos totales, agentes neutralizantes, antibióticos, aflatoxinas, grasa, sodio y potasio. Durante su descarga, es filtrado y enfriado, para posteriormente almacenarse en tanques de acero inoxidable.

Desmineralización del suero:

El objetivo de esta etapa es eliminar los minerales del suero fresco, cuidando en todo momento la
integridad de la proteína y la lactosa contenida en esta materia prima.

Calidad proteica:

En este proceso, exclusivo de Nestlé Nutrition, se extrae el CGMP (Casein Glucomacropeptide) de la proteína, obteniendo un perfil óptimo de aminoácidos, que entrega un mejor valor nutricional.

Disolución y estandarización de materias primas:

Antes de la disolución, se realizan un proceso de estandarización con un software para todos los componentes de las fórmulas infantiles, esto garantiza una calidad constante en todos los lotes fabricados y la seguridad de tener resultados del producto terminado antes de finalizado del proceso. Las materias primas son disueltas y homogenizadas en una sala acondicionada para tal efecto. En esta etapa se cuenta con filtros en línea, que permiten garantizar la ausencia de elementos extraños en la preparación.

Tratamiento térmico:

Antes de este proceso, se adicionan todos los aceites de origen vegetal, DHA y ARA, luego el producto es sometido a un tratamiento térmico (uperizador), alcanzando 117ºC por 10 segundos; donde se eliminan completamente eventuales microorganismos patógenos.

Condensación y homogenización:

El producto pasa por un evaporador con el objetivo de obtener un 60% de sólidos, preparándolo así para un óptimo secado. Al salir del evaporador, el producto pasa por una homogenizadora para disminuir el tamaño del glóbulo de grasa e integrarlos a las partículas del producto en polvo. De esta manera, no se produce la separación de fases.

Secado:

El condensado homogenizado es pulverizado dentro de la torre de secado, en donde toma contacto con aire caliente, limpio y seco a 350ºC, para obtener en ese momento la fórmula en polvo. Hasta este punto, el producto obtenido es una Base Láctea, ya que hace falta agregar algunos componentes. En esta etapa se efectúan varios controles microbiológicos, para garantizar la efectividad del tratamiento térmico y el nivel de higiene de la línea de proceso.

Dry Mix (mezcla en seco):

Este proceso es una ventaja para la calidad nutricional de las fórmulas infantiles Nestlé. Gracias a él, las materias primas que contienen hierro y carbohidratos, no pasan por el tratamiento térmico ni por la disolución en húmedo, favoreciendo este aporte y evitando la oxidación de las grasas por el hierro.

Envasado:

En la sala de envasado y embalaje, se forma el cuerpo de lata, se sella el fondo y se voltea antes de la entrada a la correa transportadora (para garantizar la ausencia de cuerpos extraños). Antes de la sala de llenado, es sopleteada para eliminar la electricidad estática. El llenado se realiza en una sala hermética y a continuación entra en cámaras gasificadoras, donde se reemplaza el oxigeno por nitrógeno (para garantizar la vida útil del producto) y se sella definitivamente.

Monitoreo de producto:

Todos los lotes de producto son sometidos a monitoreos de calidad organoléptica, en la línea de condensado y pulverización, antes del envasado. Una vez envasado, el producto es evaluado por un panel de expertos en evaluación sensorial. Además, la fábrica conserva una muestra de cada lote producido, analizándola al mes de fabricación y a los 3, 6, 12 y 18 meses. El producto terminado es sometido a varios análisis bacteriológicos, tales como E. sakazakii, S. aureus, Coliformes totales, E. coli y Salmonella. El producto es liberado sólo al obtener la t otalidad de los resultados.

NOTA IMPORTANTE: La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, y su continuación por el mayor tiempo posible. Como los bebés crecen a distintos ritmos, los profesionales de la salud deberían aconsejar a las madres sobre el momento apropiado en que su bebé debiera comenzar a recibir alimentación complementaria.